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FE EN ACCIÓN

LA COALICIÓN DE FE Y LIBERTAD APLAUDE LA REAPERTURA DEL GOBIERNO FEDERAL E INSTA AL CONGRESO DE LOS ESTADOS UNIDOS A PONERSE A TRABAJAR EN NOMBRE DEL PUEBLO ESTADOUNIDENSE

En nombre de casi 3 millones de miembros y simpatizantes en todo el país, la Coalición de Fe y Libertad apoya firmemente la reapertura del Gobierno de los Estados Unidos:

Aunque nos alegra que se haya llegado a una resolución para reabrir el Gobierno de los Estados Unidos, la realidad es que el pueblo estadounidense ha sufrido enormemente debido a la intransigencia y las maniobras políticas del Partido Demócrata, afirmó Mary Thomas, directora ejecutiva de la Coalición de Fe y Libertad.

Thomas continuó: «Durante este último cierre del Gobierno, el más largo de la historia, se suspendieron los préstamos del Gobierno a las pequeñas empresas, los controladores aéreos de la FAA y el personal militar fueron despedidos o dejaron de cobrar su sueldo, agregado a la enorme incertidumbre económica perjudicó al pueblo estadounidense…

… Como han dejado claro los últimos resultados electorales, el pueblo estadounidense quiere que nuestros representantes electos den prioridad a las cuestiones económicas, el empleo y el coste de la vida. Instamos al Congreso a que se ponga rápidamente manos a la obra y apruebe políticas que amplíen las oportunidades, promuevan políticas favorables a la familia y generen prosperidad para todos.

Antecedentes:

Con el firme apoyo del presidente Trump, la Cámara de Representantes aprobó en septiembre la HR 5371, una resolución de financiamiento provisional sin disposiciones adicionales para mantener la financiación del Gobierno de los Estados Unidos hasta el 21 de noviembre de 2025, lo que permite al Congreso seguir avanzando en la financiación a largo plazo.

Bajo el liderazgo del senador Chuck Schumer, los demócratas del Senado de los Estados Unidos bloquearon 13 veces una votación a favor de una resolución de financiamiento provisional sin disposiciones adicionales para reabrir el gobierno federal.

Los controladores aéreos y el personal militar fueron considerados esenciales y tuvieron que seguir trabajando, pero dejaron de cobrar varios sueldos. Más de 600 000 empleados federales fueron suspendidos temporalmente y más de 700 000 empleados federales considerados esenciales tuvieron que seguir trabajando, pero ellos también dejaron de cobrar varios sueldos.